El pasado sábado 12 de septiembre, la comunidad del Colegio Mayor Berrospe celebró con mucha alegría los 50 años de vida religiosa de nuestras hermanas Ana y Charo como Hijas de Jesús.
Fue una celebración compartida por hermanas de las comunidades de Madrid, familiares, junioras llegadas de distintos lugares de la Congregación y algunas colegialas. Diferentes generaciones se unieron para dar gracias por una misma historia de vocación, entrega y servicio.
La Eucaristía estuvo presidida por el párroco de San Bruno, que nos acompañó con cercanía y cariño en este día tan especial.
Cincuenta años de camino que han estado llenos de momentos felices y también difíciles, de búsqueda, servicio y encuentros. Una historia que, como se recordó durante la celebración, no es una historia de perfección, sino de amor y fidelidad de Dios.
Ana vivió este aniversario desde la gratitud, reconociendo su vida como «un puro milagro del amor de Dios» y compartiendo su deseo de seguir siendo una mujer entregada al amor y al servicio. Dio gracias por su familia, sus hermanas de Congregación, sus amigos y por todas las personas que han formado parte de su camino.
Charo, por su parte, compartió que vive esta celebración «como un sueño» y recordó algunos de los lugares y personas que han marcado su trayectoria. Entre ellos, su experiencia junto a las hermanas mayores y enfermas en Granada, donde descubrió que «no hay un solo día que no te permita amar y servir».
Celebrar estos 50 años ha sido, sobre todo, dar gracias por una vida entregada y por un Dios que llama, acompaña y sostiene.
Ana y Charo, gracias por estos 50 años de sí, por vuestra entrega, vuestra alegría, vuestra humanidad y vuestro deseo de seguir amando y sirviendo.
Que María siga acompañando vuestro camino. 🙏💜


